Esta obra utiliza una técnica minimalista y purista para crear una armonía basada en los vacíos y la ausencia de elementos. El resultado es una obra que invita al espectador a detenerse, a respirar y a reflexionar. El artista ha utilizado papel de alta calidad hecho a mano y ha trabajado con sutileza y precisión para crear una obra que parece flotar en el espacio.
Estas formas se han proyectado con una técnica mixta gracias a la ayuda de una serie de plantillas y acrílicos, que han servido para esbozar cada figura de una única capa sin cortes, acabando con una superficie continua aterciopelada
Los elementos que componen la obra están dispuestos de tal manera que crean un ritmo visual que invita al espectador a contemplar la obra desde diferentes ángulos y a apreciar su belleza en su totalidad.
El vacío se convierte así en forma y parte integral e intencionada de la obra.












